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Jamaal Bowman, Alexandria Ocasio-Cortez y el historial largo del apoyo del DSA a la ayuda militar a Israel

La decisión de la semana pasada por el Comité Político Nacional (NPC, según sus siglas en inglés) de la organización Socialistas Democráticos de Estados Unidos (DSA, por sus siglas en inglés) de no expulsar al congresista neoyorquino demócrata y miembro del DSA Jamaal Bowman no significa una ruptura con la tradición del DSA. Por el contrario, significa la continuación del historial largo de la organización de apoyo a la ayuda militar del imperialismo estadounidense a Israel.

Durante más de 50 años, el DSA y su organización predecesora, el Comité Organizador Democrático Socialista (DSOC, por sus siglas en inglés) ha estado funcionando como una facción del establishment de políticas extranjeras capitalista estadounidense, dando justificaciones humanitarias falsas para las maquinaciones del imperialismo estadounidense en el extranjero, con apoyo particular a la financiación del ejército israelí. El voto de Bowman para aprobar mil millones de dólares en financiación para el ejército israelí, el voto “presente” de Alexandria Ocasio-Cortez, así como la participación de Bowman en una visita con fines de propaganda para levantar al gobierno derechista del primer ministro Naftali Bennett, son el resultado de este historial.

Jamaal Bowman (el segundo desde la derecha) con el primer ministro israelí Naftali Bennett (en el centro) (Fuente: Twitter)

Michael Harrington, Israel y los orígenes del DSA

Michael Harrington, el fundador del DSOC y líder durante mucho tiempo del DSA, era acólito del extrotskista Max Shachtman, quien, al separarse del Partido Socialista de los Trabajadores en 1940, se desplazó a la derecha y se convirtió en un proponente de las guerras estadounidenses en Corea y Vietnam.

Aunque menos obvio en su apoyo a los intereses del imperialismo estadounidense en Vietnam que Shachtman, Harrington se opuso a la exigencia de retirar las tropas estadounidenses hasta 1970. Dirigió una atención sustancial hacia atacar al Frente Nacional de Liberación de Vietnam como organización “comunista” y “autoritaria” según el mismo criterio de la administración de Johnson, a la que Harrington había servido como miembro de un grupo operativo doméstico. En 1965 Harrington dijo, “Soy anticomunista por principios porque estoy a favor de la libertad”.

En junio de 1967, después de que el ejército israelí lanzara ataques aéreos preventivos contra Egipto, Harrington firmó un anuncio en el New York Times exigiendo que Lyndon Johnson abriera por fuerza los Estrechos de Tirán, que habían estado bajo un bloqueo egipcio.

“Exigimos al presidente de los Estados Unidos … que actúe ahora con coraje y convicción, con audacia y firmeza de intención, para mantener el paso libre” por los Estrechos de Tirán, decía el anuncio. Junto a Harrington, otros signatarios eran Milton Friedman y Daniel Patrick Moynihan, así como al futuro cofundador del DSOC Irving Howe. Después de seis días de batallas, Israel le robó Cisjordania a Jordania, la península del Sinaí a Egipto, y partes de los Altos del Golán a Siria.

Anuncio de junio de 1967 exigiendo una intervención más fuerte estadounidense en defensa de Israel firmado por Harrington, Milton Friedman y otros.

La guerra de 1967 marcó un punto clave en el desarrollo de las relaciones entre Estados Unidos e Israel. Israel se demostró capaz de suprimir el movimiento colonial del pueblo palestino, derrotando militarmente a las naciones árabes respaldadas por la Unión Soviética, y de esa manera llegó a ser el gendarme estadounidense en Oriente Medio. Aunque Estados Unidos proporcionó solo $50 millones a Israel en 1967, esa cifra aumentó hasta $3 mil millones para 1986.

Durante este período crítico, la posición de Harrington reflejó la del aparato de inteligencia militar estadounidense, abogando por una mayor ayuda a Israel. Reviviendo la misma táctica anticomunista que Harrington usaba contra opositores de la guerra en Vietnam, él denunció a manifestantes estudiantes que apoyaban la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), escribiendo en 1970 que eran “activistas que estaban tan aislados de su tierra natal que no podían cambiar el rumbo de los eventos” y por eso “romantizaban un tercer mundo lejano y noble que iba a salvarlos de su propia irrelevancia”.

El autor Michael Fischbach escribe en El movimiento y el Medio Oriente: Cómo el conflicto árabe-israelí dividió la izquierda estadounidense que cuando Harrington salió del Partido Socialista, se esforzó por “formar una organización democrática y socialista nueva en octubre de 1973 llamada el Comité Organizador Democrático Socialista” que “continuó el respaldo fuerte del viejo SPA [las siglas en inglés del Partido Socialista de América] por Israel”.

El mismo mes que la fundación del DSOC, soldados egipcios cruzaron la línea de cese el fuego en el canal de Suez, y la guerra con Israel estalló de nuevo. Fischbach escribe, “Una de las primeras resoluciones adoptadas por el DSOC durante su convención fundacional pedía un fuerte apoyo estadounidense para el Israel asediado, en ese entonces en el medio de la guerra árabe-israelí de octubre de 1973”. Fischbach cita una publicación del DSOC que notaba, “El apoyo a Israel corre en las venas de la organización”.

Para Harrington, la oposición al movimiento colonial estaba unida al anticomunismo. Harrington argumentó que el apoyo de la Unión Soviética a las naciones árabes obligaba a los Estados Unidos a armar a Israel.

En un artículo de noviembre de 1973 en la revista Democratic Left [la izquierda democrática] titulado “El Medio Oriente: ¿Es posible la paz?” Harrington escribió, “Si los Estados Unidos no hubieran intervenido para dar ayuda militar a Israel cuando los rusos estaban reabasteciendo a las potencias árabes, la mera existencia, la mera supervivencia de Israel se habría visto amenazada. Por esa razón yo apoyé esa ayuda”.

Buscó demagógicamente vincular el anticomunismo con la oposición a la influencia de las compañías petroleras y así encubrir el apoyo a la guerra imperialista con fraseología pseudoizquierdista: “La industria petrolera lleva varias generaciones dirigiendo el Medio Oriente. Pero lo que haga Estados Unidos, es un escándalo moral y pragmático si nos alineamos con los ‘ricos’ árabes y nos convertimos en un poder declaradamente contrarrevolucionario e imperialista. Eso no nos ayudará, dañará a Israel, y ayudará a los rusos o a los chinos o quizás a los dos”.

Michael Harrington (el segundo desde la izquierda) con el senador estadounidense Edward Kennedy (a la derecha) [Photo]

En una entrevista en 1975 con Mitchell Cohen, Harrington profundizó en la explicación de la posición fundacional de apoyar la ayuda imperialista estadounidense al ejército israelí y apoyar la posibilidad de participación militar estadounidense en la defensa del Estado de Israel.

“Primero, los Estados Unidos deben apoyar a Israel con las necesidades de defensa propia”, dijo Harrington. “Segundo, Estados Unidos sí tiene un papel de mantenimiento de la paz”. Siguió representando a Israel como la víctima de una conspiración de las compañías petroleras: “Está claro basándose en la evidencia y las funciones del capitalismo estadounidense en general que el imperialismo estadounidense está del lado de los árabes. Ha sido una lucha política en favor de Israel que ha compensado las fuerzas del petróleo, el Departamento de Estado y el Departamento de Defensa”.

La unificación del DSOC con el New America Movement

A principios de la década de 1980, el DSOC inició discusiones de unificación con el New America Movement (NAM), compuesto por exestalinistas y exmiembros de Estudiantes por una Sociedad Democrática. Con la unificación, representantes del DSOC pusieron una presión inmensa al NAM para que repudiara sus declaraciones de apoyo pasadas al movimiento anticolonial palestino.

En El movimiento y el Medio Oriente, Fischbach explica que “La diferencia en las posiciones de los dos grupos sobre el conflicto árabe-israelí era uno de los puntos de desacuerdo más difíciles durante las discusiones de unificación”. A representantes del DSOC les disgustaba el hecho de que el NAM previamente hubiera exigido que el gobierno estadounidense reconociera a la OLP como un negociador viable durante cualquier diálogo de paz con Israel.

Durante una reunión del DSOC en Nueva York el 21 de junio de 1980, más de 70 miembros del DSOC emitieron una carta oponiéndose a la unificación basados en el hecho de que “la posición de NAM es favorable a la OLP”.

Mientras proseguían las discusiones de unificación, Harrington encabezó una delegación del DSOC para asistir a un congreso de la Segunda Internacional en Madrid en el que el conflicto israelí-palestino era un tema de debate, con Harrington y el DSOC en el ala derecha del congreso apoyando el Partido Laborista israelí.

En enero de 1981, Harrington reportó sobre el congreso para el Democratic Left y se refirió al apoyo del DSOC a una declaración firmada por el antiguo (y futuro) primer ministro Shimon Peres exigiendo que “todas las partes vecinas y especialmente Jordania se comprometieran y entraran en discusiones constructivas con Israel”.

En el mismo informe, Harrington también aclaró la oposición de su organización a una resolución rival del PSOE de España y el Partido Socialista de Italia que en cambio “exigían negociaciones entre Israel y la OLP”. Harrington explica que esta resolución “no insistía, sin embargo, en que la OLP reconociera el derecho de Israel a existir antes de tales negociaciones, una falla fatal en la opinión de la delegación del DSOC”. Harrington nota que “después de un debate largo en el Buró de la Internacional”, el congreso aprobó la resolución apoyada por el DSOC que “deliberadamente no mencionaba la OLP”.

No mucho tiempo después, el NAM y el DSOC llegaron a un acuerdo sobre la unificación, que entró en vigor en 1982. Fischbach escribe:

“La posición concesionaria de unidad sobre el Medio Oriente al fin y al cabo terminó diciendo, ‘Apoyamos el derecho de autodeterminación expresado en el Estado judío de Israel —y el derecho de autodeterminación del pueblo palestino’, una declaración que explícitamente se refería a un ‘Estado’ para los israelíes, pero mera ‘autodeterminación’ para los palestinos. El consenso también afirmó que no podía haber paz en el Medio Oriente si los vecinos de Israel no reconocían su derecho a existir, o si no se garantizaba el derecho de autodeterminación de los palestinos”.

Harrington más tarde reconoció que “cada palabra y cada coma” del acuerdo de unificación “fue sometida a un escrutinio cuidadoso”. El DSOC recomendó una enmienda a la resolución de unificación declarando, “El DSOC reafirma su compromiso con Israel como el único Estado democrático en el Medio Oriente”. La enmienda fue aprobada por 158 votos contra 3, con 30 abstenciones.

Críticamente, el documento de 1981 asegurando la unificación hizo patente el apoyo de la nueva organización a la ayuda militar a Israel. “EE.UU. debe seguir brindando tanta ayuda como sea necesaria para garantizar la existencia segura de Israel”, decía la declaración.

La posición del DSA sobre Israel después de la unificación

En junio de 1982, semanas después de la fundación de la organización Socialistas Democráticos de América, Israel invadió el Líbano y lanzó una guerra que terminaría acabando con la vida de aproximadamente 20.000 civiles. La invasión era un intento consciente de desbaratar el plan de paz respaldado por el príncipe de Arabia Saudí Fahd ibn Abdelaziz que habría mandado la retirada de Israel de los territorios ocupados en 1967.

El objetivo militar de Israel, como el primer ministro en ese entonces Arial Sharon reconoció más tarde, era “resolver el problema del Líbano para siempre” al destrozar la OLP en el país. El Líbano había sido la sede política de la OLP desde 1976, seis años después de que la organización fuera expulsada de Jordania por el rey Hussein.

Una resolución publicada por el Comité Nacional Ejecutivo del DSA el 20 de junio de 1982 exigió el fin de la guerra, pero condenó a las dos partes en términos iguales. “Condenamos el bombardeo masivo de centros poblados de civiles en el Líbano por las fuerzas israelíes y el uso continuo e imprudente de la población civil como un refugio por los combatientes palestinos”. Exigió la retirada de las fuerzas palestinas e israelíes del Líbano y condicionaron la oposición a la guerra sobre la base de que dejara claro “el derecho de Israel a una existencia segura”.

El 18 de septiembre de 1982, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) rodearon el campamento de refugiados de Sabra y Shatila en el sur del Líbano y vigilaron el lugar mientras fascistas de la Falange Libanesa llevaban a cabo una masacre que mató a 3.500 personas. El Democratic Left no contiene ninguna referencia a “Sabra” ni a “Shatila” hasta 1986, y su primera referencia a la guerra en el Líbano después de la masacre elogiaba a un film por hacer que “los luchadores musulmanes parecieran tan fascistas como los cristianos” [es decir, la Falange Libanesa].

La invasión israelí del Líbano no impulsó ningún cambio en la política del DSA hacia Israel. En una entrevista en marzo de 1983 con el líder del DSA Jo-Ann Mort en Democratic Left, le preguntaron al político israelí Elazar Granot del partido político Mapam, “En los Estados Unidos se viene hablando cada vez más de cortar la ayuda militar a Israel en respuesta a la invasión del Líbano. ¿Cuál es la posición del Mapam sobre esta cuestión?”.

Granot repuso: “Mapam está en contra de cualquier presión económica ejercida sobre el gobierno de Israel desde fuera… El hecho de que el gobierno del [primer ministro derechista Menachem] Begin use el dinero de la manera que lo hace no significa que no necesitemos el dinero. Todavía tenemos problemas objetivos de existencia … no podemos decir que Israel no necesite la ayuda”.

En otro momento, Granot declaró, sin comentarios críticos de su interlocutora del DSA, que “Israel tiene verdaderos problemas de seguridad. Mientras los árabes no reconozcan nuestra existencia y mientras el Pacto Palestino exija la destrucción de Israel, tenemos que ser parte de cada guerra… Los de la izquierda no podemos darles a las fuerzas reaccionarias en Israel la posibilidad de afirmar que son responsables de la seguridad”. Cuando Israel lanzó la guerra en el Líbano, el representante del Mapam en la Knéset se rehusó a oponerse a la moción de guerra y en vez se abstuvo de votar

El significado de los votos de Bowman y AOC

Después de los dos levantamientos masivos de jóvenes palestinos en los territorios ocupados, la posición del DSA se ha desarrollado un poco, pero no en términos de la sustancia, como muestran los votos de Bowman y Ocasio-Cortez.

Después de la campaña aérea brutal de 2012 por Israel contra Gaza, una declaración del NPC del 21 de diciembre de 2012, exigía “presionar a Estados Unidos para que adopte un planteamiento equilibrado sobre el Medio Oriente, incluido el fin de la ayuda militar a Israel que se emplee con el propósito de la ocupación ”. Una declaración del NPC del 2 de enero de 2017 elogiando a la administración de Obama por oponerse a la colonización israelí usaba el mismo lenguaje por abogar por un fin de “toda forma de ayuda militar a Israel que ayude la ocupación inhumana”. (Subrayado nuestro las dos veces.)

Fuerzas de defensa israelíes bombardean un edificio en la Franja de Gaza durante la ofensiva de 2021

El lenguaje se eligió cuidadosamente para permitir la ayuda militar estadounidense al programa Cúpula de Hierro de Israel, que estaba en funciones para 2012. El lenguaje no tiene significado en términos de su impacto, ya que cualquier recurso que Israel recibe de los Estados Unidos para financiar la Cúpula de Hierro libera recursos iguales para apoyar la ocupación y la perpetración de bombardeos criminales.

Los últimos 30 años han visto una expansión masiva de asentamientos israelíes y un crecimiento poderoso de la ultraderecha dentro de Israel. El Partido Laborista se ha reducido a un grupo impotente. Es ideológicamente imposible representar a Israel como un país “democrático”. Por esta razón, la declaración del 2017 también pedía un boicot a compañías que se beneficiaban de la ocupación. En 2019, el DSA apoyó un boicot completo entre la revulsión popular masiva por los crímenes repetidos del Estado israelí contra el pueblo de Palestina.

Pero la decisión del NPC de repudiar llamamientos por la expulsión de Bowman y Ocasio-Cortez establece que las resoluciones recientes son simplemente un espectáculo y no tienen carácter vinculante. Solo sirven para apoyar sus credenciales “izquierdistas” mientras sus representantes del congreso en el Partido Demócrata imperialista votan “sí” o “presente” para armar las FDI y preparar la próxima ola de crímenes de guerra.

La declaración del NPC que anunció que Bowman no se enfrentaría a la expulsión es una disculpa al congresista neoyorquino, llamándolo “socialista Negro” que “ha seguido criticando al gobierno de Israel” y afirmó que él puede avanzar la causa de los “derechos palestinos y la lucha antiimperialista a nivel federal”, es decir, del gobierno federal estadounidense, ¡el mismo centro del imperialismo mundial!

La realidad es obvia. El DSA vuelve a sus raíces como una parte crítica del establishment imperialista de políticas extranjeras. Michael Harrington declaró que el DSA jugaría “un papel de tipo favorable a Estados Unidos, la Guerra Fría y el Departamento de Estado”, y ese es exactamente el papel que está jugando.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 8 de diciembre de 2021)

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