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Perspectiva

Ganancias récord para gigantes del petróleo por guerra, pandemia y alza astronómica de precios

Mientras las familias de clase trabajadora tienen dificultades para costear sus necesidades básicas en medio de una inflación histórica, impulsada por la pandemia y la guerra de EE.UU. y la OTAN contra Rusia, las principales multinacionales petroleras están anunciando ganancias récord.

Los altos precios de la gasolina mientras una persona espera cruzar la calle en Los Ángeles, 16 junio 2022. Las empresas petroleras nadan en ganancias récord durante los últimos meses (AP Photo/Jae C. Hong)

Durante la última semana, las seis mayores multinacionales del petróleo—ExxonMobil, Chevron, Shell, BP, TotalEnergies y Eni—reportaron $64 mil millones en ganancias combinadas solo en el segundo trimestre del año. La orgía de manipulación de precios no se limita a estas seis corporaciones. Las empresas estadounidenses Valero, Phillips 66 y Hess reportaron ganancias trimestrales combinadas de $8,62 mil millones.

En total, estas nueve empresas reportaron más de $72 mil millones en ganancias en tres meses. Las petroleras se han rehusado en gran medida a aumentar la producción, lo que ha disparado lo s precios de la gasolina este verano en EE.UU. a un promedio de $5 por galón, transfiriendo miles de millones de dólares de las familias trabajadoras a sus cofres. Si bien el precio por galón cayó en el último mes a nivel nacional a un promedio de $4,19 por galón, sigue siendo más que un dólar más que los $3,17 hace un año.

Cada día en este periodo, las empresas petroleras se han embolsado $800 millones en ganancias o aproximadamente $33,3 millones por hora.

Un análisis del Natural Resources Defense Council (NRDC), un grupo de cabildeo ambiental, descubrió que las ganancias de las mayores 15 empresas de petróleo y gas natural en EE.UU. aumentaron “un impactante 42 por ciento” comparado al mismo periodo en 2021.

La mayor petrolera privada en Estados Unidos, ExxonMobil, reportó $17,9 mil millones en ganancias para el segundo trimestre, un aumento anual de 226 por ciento según el NRDC. En total, ExxonMobil ha reportado más de $23,3 mil millones en ganancias solo este año.

Chevron reportó $11,62 mil millones en el segundo trimestre, un aumento anual de 277 por ciento. El sindicato United Steelworkers (USW) desempeñó un papel clave en este aumento masivo en las ganancias de la empresa aislando y traicionando las luchas de los trabajadores de Chevron, quienes exigían aumentos salariales y mejores condiciones laborales. Esto incluyó la traición en junio de una huelga de 500 trabajadores petroleros en Richmond, California .

Shell, con sede en el Reino Unido, registró $17,85 mil millones en ganancias en el segundo trimestre, un aumento anual del 107 por ciento. Esto eleva las ganancias totales de este año a más de $20 mil millones.

El gigante petrolero italiano Eni registró ganancias netas ajustadas en el segundo trimestre de $3,88 mil millones, un salto interanual de casi $1 mil millones

TotalEnergies, con sede en Francia, también registró una ganancia récord en el segundo trimestre, de $9,8 mil millones, casi tres veces más que el año pasado. Esta cifra superó el anterior máximo de la empresa en 2008, cuando el precio del barril de petróleo (Brent Crude) era de $147, aproximadamente 47 dólares más que los precios actuales.

Las ganancias superaron las expectativas de Wall Street y dejaron a los inversores y multimillonarios petroleros salivando ante la perspectiva de recompra de acciones y aumento del pago de dividendos. En lugar de utilizar sus ganancias mal habidas para contratar a más trabajadores, aumentar los salarios o invertir en nuevas tecnologías para mejorar la seguridad y combatir el impacto del cambio climático, todas las compañías petroleras anunciaron una nueva ronda de recompra de acciones.

La publicación industrial RigZone.com señala que TotalEnergies ya “recompró $2 mil millones de sus acciones” en el segundo trimestre, y “volverá a hacerlo en el tercero”. La publicación continúa: “El consejo directivo de la compañía también aprobó el reparto del segundo dividendo de 2022, un 5 por ciento superior al del año anterior”.

Asimismo, BP ha gastado $3,9 mil millones en la recompra de acciones en la primera mitad del año y anunció otra recompra de $3,5 mil millones para el tercer trimestre. El New York Times informó que la empresa “dedicará el 60 por ciento de su 'excedente de flujo de caja' de este año a la recompra de acciones” y aumentará el dividendo de las acciones en un 10 por ciento.

ExxonMobil ya ha gastado $7,6 mil millones en dividendos y compras de acciones hasta el segundo trimestre.

El New York Times informó el martes de que BP, Chevron, ExxonMobil, Shell y TotalEnergies han gastado colectivamente unos $25.000 millones en la primera mitad del año en la recompra de sus propias acciones.

Mientras las carteras de los principales accionistas de las petroleras prosperan, las familias estadounidenses se endeudan cada vez más y se ven incapaces de hacer frente a los aumentos récord del coste de la vida y a los crecientes pagos de intereses impulsados por el programa de subir los tipos de interés de la Reserva Federal. Al mismo tiempo, la Reserva Federal está diseñando deliberadamente una desaceleración de la actividad económica con el fin de aumentar el desempleo y socavar las luchas de los trabajadores por aumentos salariales y mejores condiciones laborales.

El martes, la Reserva Federal de Nueva York informó que la deuda de los hogares estadounidenses superó los $16 billones por primera vez en la historia. Señaló que los saldos de las tarjetas de crédito aumentaron en $46 mil millones el año pasado.

Según CNN, en el último año la deuda global de las tarjetas de crédito “se disparó en $100 mil millones, o 13 por ciento, el mayor incremento porcentual en más de 20 años”.

Los precios abusivos y la especulación de las compañías petroleras en medio de las muertes masivas por la pandemia y la escalada de la guerra de EE.UU. y la OTAN contra Rusia subrayan la necesidad de que la clase obrera se apodere no solo del combustible, sino también de los alimentos, las medicinas y todos los demás elementos esenciales de la vida moderna para utilizarlos en beneficio de toda la humanidad, no para el enriquecimiento de unos pocos privilegiados ociosos.

Esto significa una lucha consciente y unida de la clase obrera para poner fin al sistema de lucro y reorganizar la vida económica sobre bases socialistas.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 2 de agosto de 2022)

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