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Perspectiva

La importancia global del terremoto en Turquía y Siria

Publicamos aquí el texto de una declaración en video del presidente del Consejo Editorial Internacional del WSWS, David North, desde Estambul, Turquía.

El mes pasado, el 6 de febrero, hubo dos terremotos devastadores de magnitudes 7,6 y 7,7 en la escala de Richter en la ciudad de Maraş al sur de Turquía y cerca de la frontera siria. En cuestión de nueve horas, estos terremotos se cobraron entre 100.000 y 150.000 vidas. El saldo real podría ser incluso mayor.

“La importancia global del terremoto en Turquía y Siria” en inglés

Esta tragedia no puede ser calificada meramente como un desastre natural. Por supuesto, el movimiento de las placas tectónicas es un poderoso fenómeno geológico. Pero la respuesta y el impacto en tales eventos se determinan socialmente.

La verdadera responsabilidad por la pérdida de vidas reside en la falta de preparativos, que a su vez se debe a dos factores interrelacionados. Primero, el dominio político de las consideraciones puramente nacionales y, segundo, la determinación de las políticas a partir de las ganancias y la acumulación de la riqueza.

A pesar de todas las advertencias de los científicos, no se tomaron las medidas necesarias.

Actualmente, me encuentro en Estambul. La parte del muelle histórico detrás de mí es un área que, en caso de un terremoto en la ciudad que los sismólogos han pronosticado ampliamente, sufriría una devastadora pérdida de vidas, así como en el resto de la ciudad, quizás con un saldo de millones de víctimas.

Esta es una situación que tiene implicaciones globales. Vivimos en un mundo en el que escuchamos de un tipo de desastre u otro cada semana, si no a diario.

Hace solo unos días, un tren se descarriló en Grecia. La catástrofe de East Palestine, Ohio. El denominador común de tales acontecimientos es siempre la subordinación de la vida a las ganancias. Y tales acontecimientos tienen lugar bajo la sombra de una pandemia que se ha cobrado la vida de millones y millones de personas en todo el planeta.

E incluso más allá, no muy lejos de donde me encuentro actualmente, al otro lado del mar Negro, una guerra en Ucrania amenaza con convertirse en una catástrofe nuclear.

¿Qué conclusiones se deben extraer? Vivimos en un sistema social, un sistema económico, que está obsoleto. El sistema capitalista, el sistema de Estados nación, el dominio de la clase capitalista, son totalmente incompatibles con las necesidades de la sociedad de masas moderna.

El terremoto, cuyo impacto ha sido tan devastador en Turquía y Siria, es un acontecimiento global e histórico. Tendrá consecuencias políticas. Trae a la memoria otro episodio histórico de carácter similar, el gran terremoto que sacudió la ciudad de Lisboa en Portugal en 1755.

En aquel momento, los apologistas de la estructura feudal existente afirmaron que el desastre, que se cobró decenas de miles de vidas, no debía perturbar la fe en el sistema existente, que lo ocurrido formaba parte de un plan divino. Por grande que fuera la pérdida de vidas, no debía cuestionarse. Todo era para bien. Según ellos, vivían en 'el mejor de los mundos posibles'.

Esta concepción fue fuertemente atacada por Voltaire, quien escribió su famoso libro Cándido en respuesta a esta teoría vacía de optimismo reaccionario. No, no vivíamos en el mejor de los mundos posibles. Vivíamos en un mundo que había que cambiar, en el que la vida, la sociedad, podían ser transformadas por la acción humana.

Eso puso en marcha y aceleró un proceso de razón, de pensamiento científico, que dio lugar a la Revolución estadounidense de 1776, a la gran Revolución francesa de 1789 a 1794, y a todas las grandes luchas sociales de los siglos diecinueve y veinte para cambiar el mundo y conseguir mediante la acción humana una sociedad que regulara las condiciones para el beneficio de la humanidad.

Hay que luchar para que se reconozca que lo ocurrido aquí, y todos los demás acontecimientos devastadores para las condiciones de la vida humana, conducirán a un nuevo y poderoso renacimiento del pensamiento revolucionario.

Esta es la perspectiva del Comité Internacional de la Cuarta Internacional, del movimiento trotskista. Participa en esa lucha. Asume la lucha por el socialismo. Construye el movimiento revolucionario de la clase obrera que pueda renovar y transformar la sociedad en beneficio de toda la humanidad.

(Publicado originalmente en inglés el 3 de marzo de 2023)

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