En una presentación enviada el domingo al Tribunal de Distrito del Norte de Nueva York en el caso Taal v. Trump, los abogados del estudiante de posgrado de Cornell Momodou Taal denunciaron los esfuerzos de la administración Trump por detener y deportar a su cliente como un acto inconstitucional de represalia política.
El viernes, Taal, un estudiante británico-gambiano, recibió una orden formal para entregarse ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) pocos días después de presentar una demanda contra las órdenes ejecutivas de Trump dirigidas a la deportación de manifestantes. Ese mismo día por la tarde, los abogados de Taal solicitaron al juez del caso que emitiera una orden de emergencia para bloquear la medida, señalando que la acción del gobierno “constituye un intento ilegal de eliminar la jurisdicción de este tribunal sobre este caso” mediante la deportación de Taal.
En una presentación enviada el sábado por la noche, el Departamento de Justicia afirmó que el estatus migratorio de Taal “se volvió ilegal antes de que comenzara esta demanda” y que su arresto es simplemente el resultado de la revocación de su visa de estudiante. Sin embargo, el gobierno reconoce abiertamente que la revocación se basó en la actividad política de Taal y se llevó a cabo bajo la Orden Ejecutiva 14188, que exige el uso de poderes migratorios contra críticos del Estado israelí.
Los abogados de Taal, Eric Lee y el Comité Antidiscriminación Árabe-Americano, respondieron el domingo que la propia versión del gobierno confirma la motivación política detrás de la persecución. “Los demandados reconocen que están intentando expulsar a Momodou Taal… porque es un activista pro-palestino que asistió a una protesta en la Universidad de Cornell”, señala la presentación. “Su supuesta autoridad para hacerlo son las órdenes ejecutivas”.
Los abogados argumentan que la conducta del gobierno es tan flagrante que califica como “escandalosa” según precedentes legales, lo que la hace susceptible de revisión judicial.
Según el gobierno, Taal fue identificado por agencias federales “para implementar la Orden Ejecutiva 14188, Medidas Adicionales para Combatir el Antisemitismo”, lo que llevó a funcionarios migratorios a revisar “fuentes de noticias” que documentaban su participación en protestas universitarias. Los abogados de Taal señalan: “Los demandados admiten que están persiguiendo al Sr. Taal porque ICE lo identificó como ‘un activista pro-palestino prominente involucrado en protestas…’”.
La presentación del Departamento de Justicia confirma un hecho central del caso: que Taal está siendo perseguido porque es uno de los principales demandantes en la primera gran impugnación legal contra las órdenes ejecutivas del gobierno de Trump sobre la libertad de expresión y la disidencia.
En su presentación del sábado, el gobierno alegó que Taal está intentando “convertir este procedimiento de amparo en un foro para impugnar” su estatus migratorio, que supuestamente fue invalidado el 14 de marzo, un día antes de que se presentara la demanda. Este detalle deja claro que el gobierno revocó su visa en respuesta directa a su acción legal. Como indican los abogados de Taal en su presentación:
Aunque las declaraciones de los demandados no proporcionan una razón para la repentina urgencia por abordar una protesta que ocurrió seis meses antes, los demandados afirman que iniciaron y finalizaron una revisión interinstitucional de la actividad de protesta del Sr. Taal, evaluaron los posibles fundamentos legales para considerarlo deportable, siguieron el proceso burocrático requerido por el Manual de Asuntos Exteriores para la revocación de visas de no inmigrante y determinaron que era necesario revocar la visa del Sr. Taal, todo en el mismo día.
Aún más inquietante es la invocación de acusaciones vagas y sin fundamento por parte del gobierno. La presentación menciona la participación de Taal en protestas pacíficas en el campus, acusándolo de haber “creado un ambiente hostil para estudiantes judíos” y de participar en un “patrón de actividad” que cuestionaba su estatus migratorio.
Pero este endeble pretexto para la deportación no es más que persecución política. Como señalan sus abogados, “los demandados reconocen que la supuesta deportabilidad del Sr. Taal se basa en su asistencia a una protesta en agosto de 2024… El Sr. Taal asistió a esta protesta durante cinco minutos, no se presentaron cargos penales en su contra y Cornell no le impuso ninguna sanción que pudiera haber afectado su estatus migratorio. El gobierno afirma que el Sr. Taal ‘fue suspendido dos veces en Cornell por acoso y conducta antisemita’. No presentan ninguna evidencia que respalde esta afirmación falsa porque no existe”.
El World Socialist Web Site ha informado previamente que la orden inicial que exigía a Taal entregarse a ICE tenía como asunto su caso legal, lo que constituye una admisión implícita de que su arresto fue una represalia.
En su respuesta del domingo, los abogados de Taal también rechazaron la afirmación del gobierno de que las órdenes ejecutivas en cuestión no restringen la libertad de expresión ni la disidencia política.
Los abogados refutan la afirmación del gobierno de que las órdenes ejecutivas no restringen el discurso. La OE 14188 exige el enjuiciamiento y deportación de individuos acusados de “acoso antisemita”, un término tan vago que se puede usar para criminalizar prácticamente cualquier crítica al Estado israelí o a la política exterior de EE.UU. Según argumentan, el marco legal creado por estas órdenes está diseñado para reprimir la disidencia, en particular la oposición al genocidio en Gaza.
“Las órdenes ejecutivas están en vigor en todo el país”, advierte la presentación. “Su efecto amedrentador lo sienten tanto ciudadanos como no ciudadanos que desean seguir protestando legalmente contra la acción del gobierno o escuchar discursos de este tipo… La amenaza de castigar la expresión protegida es inconstitucional en cualquiera de sus aplicaciones y en cualquier lugar. Una orden judicial a nivel nacional es el mecanismo adecuado para remediar semejante afrenta a la Constitución”.
La demanda presentada por Taal, junto con el estudiante de Cornell Sriram Parasurama y el profesor Mũkoma Wa Ngũgĩ, representa el primer desafío legal importante contra las órdenes ejecutivas de Trump que restringen la libertad de expresión. Los intentos del gobierno de deportar a Taal tienen el objetivo de enviar un mensaje a quienes consideren emprender acciones similares: si demandas al gobierno, serás silenciado, encarcelado o expulsado del país.
En las últimas dos semanas, Trump ha invocado la Ley de Extranjeros Enemigos de 1798 para deportar a cientos de inmigrantes sin debido proceso. Su administración ha desafiado abiertamente una orden judicial para detener estas deportaciones.
El World Socialist Web Site llama a estudiantes, trabajadores y jóvenes de todo el país y del mundo a movilizarse en defensa de Momodou Taal y de todas las víctimas de esta campaña de persecución política. Se deben organizar manifestaciones y huelgas en universidades y centros de trabajo. Es necesario construir comités de base para oponerse a la conspiración bipartidista contra los derechos democráticos.
La lucha contra la dictadura debe estar arraigada en la movilización política independiente de la clase trabajadora, armada con un programa socialista para derrocar a la oligarquía capitalista y acabar con el sistema de guerra, represión e injusticia que defiende.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 24 de marzo de 2025)