Publicamos aquí “De la primera a la tercera Revolución Americana”, la sexta y última resolución adoptada por unanimidad por el Noveno Congreso Nacional del Partido Socialista por la Igualdad (EE.UU.), celebrado del 2 al 7 de agosto de 2026. La resolución fue presentada mediante el informe de Tom Mackaman.
1. El 4 de julio de 2026 marcó el 250 aniversario de la Declaración de Independencia, uno de los grandes documentos revolucionarios de la historia de la humanidad. En el año del semiquincentenario, la administración Trump y la oligarquía capitalista están construyendo una dictadura presidencial.
2. La primera Revolución Americana derrocó el poder de la monarquía y proclamó en términos universales —“todos los hombres son creados iguales”— principios que inspirarían movimientos revolucionarios durante los siguientes dos siglos y medio. La segunda Revolución Americana, la Guerra Civil de 1861-65, destruyó la esclavitud, la confiscación de propiedad más radical de la historia hasta ese momento, bajo el liderazgo de Lincoln, cuya causa Marx y la Primera Internacional defendieron. En contraste con la condena pequeñoburguesa de la Revolución Americana, el movimiento marxista nunca ha descartado las revoluciones burguesas como meras máscaras de la propiedad; las defiende como avances histórico-mundiales cuyas promesas la propia burguesía traicionaría.
3. La “verdad evidente por sí misma” proclamada en la Declaración de Independencia de que todos los hombres son creados iguales se enfrenta ahora a una sociedad en la que un solo individuo dispone de un billón de dólares, el uno por ciento más rico posee una proporción de la riqueza mayor que cualquiera jamás registrada, y la mitad inferior de la población posee el 2,5 por ciento: una aristocracia del dinero que supera en sus privilegios al orden monárquico contra el cual se hizo la Revolución. La existencia de esta oligarquía es incompatible con formas democráticas de gobierno.
4. La herencia de las revoluciones democrático-burguesas en Estados Unidos está siendo atacada desde dos direcciones. La derecha trumpista envuelve su programa de dictadura en los símbolos robados de 1776, convirtiendo la Revolución en una mitología nacionalista excepcionalita desplegada al servicio de las deportaciones masivas y la dictadura presidencial. Y la escuela racialista del Proyecto 1619 del New York Times, hablando en nombre del Partido Demócrata y de capas privilegiadas de la clase media, reformula la Revolución como una guerra por la preservación de la esclavitud y la historia estadounidense como una lucha racial ininterrumpida, disolviendo la clase en la raza y deslegitimando la propia tradición democrática.
5. Frente a ambas falsificaciones se encuentra el sostenido trabajo histórico del World Socialist Web Site y del Comité Internacional. A partir de 2019, el WSWS organizó la respuesta definitiva al Proyecto 1619, publicando entrevistas con destacados historiadores de la Revolución Americana y la Guerra Civil y recopilando este trabajo en El Proyecto 1619 del New York Times y la falsificación racialista de la historia (2021). Esta intervención demostró que la defensa de la verdad histórica no es un ejercicio académico, sino una tarea política: la falsificación racialista de la historia está dirigida contra la unidad de la clase obrera. Tampoco surgió de la nada. Han transcurrido treinta años desde Igualdad, los derechos del hombre y el nacimiento del socialismo (1996), de David North, que defendió la Ilustración y la herencia igualitaria de las revoluciones burguesas cuando estaban siendo atacadas por todos los sectores del establishment político.
6. La defensa por parte del partido de la Revolución Americana contra la izquierda pequeñoburguesa ha sido reivindicada por los acontecimientos. En vísperas del mayor ataque contra los derechos democráticos en la historia estadounidense, la pseudoizquierda preparó el terreno para ello: la Revolución fue reformulada como un crimen, la Declaración de Independencia descartada como una mentira de los esclavistas, y las estatuas de Washington, Jefferson e incluso Lincoln fueron desfiguradas y derribadas. Al enseñar a una generación que la herencia democrática de 1776 no era más que una máscara de la opresión, la pseudoizquierda desarmó la oposición a la verdadera conspiración contra los derechos democráticos y cedió los símbolos de la Revolución a la derecha fascista.
7. Este trabajo ha continuado y se ha profundizado durante el año del aniversario. El 25 de junio de 2026, el WSWS convocó el seminario web “La Revolución Americana y su lugar en la historia: de la guerra contra la monarquía a ‘No Kings’”, reuniendo a eminentes historiadores de la Revolución y de la Guerra Civil. Su título establece la conexión entre la lucha revolucionaria contra la monarquía en 1776 y el movimiento de millones de personas hoy contra un aspirante a rey estadounidense. Este Congreso respalda esta iniciativa y su extensión a lo largo del período del aniversario.
8. La igualdad política es una ficción allí donde la vida económica está gobernada por una oligarquía; el “consentimiento de los gobernados” es una ficción allí donde el Estado es propiedad de los ricos. La defensa de los derechos democráticos es, por lo tanto, inseparable de la conquista del poder político por la clase obrera, la expropiación de la oligarquía y de las grandes corporaciones, y su transformación en propiedad pública bajo el control democrático de la clase obrera, llevada a cabo como un componente de la revolución socialista mundial.
9. Este Congreso resuelve: hacer de la defensa de la tradición revolucionaria y de la lucha por su culminación socialista un eje sostenido del trabajo del SEP, el IYSSE y el WSWS durante todo el período del aniversario; ampliar el seminario web y la serie de conferencias y la colaboración con historiadores serios de la Revolución y de la Guerra Civil; y llevar este trabajo histórico a las fábricas, los lugares de trabajo y los campus, estableciendo la conexión entre las tradiciones revolucionarias del pueblo estadounidense y la revolución socialista que las culminará.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 15 de septiembre de 2026)
